La verdad detrás de los Frikiing Days que nadie sabe… y por eso la realidad corre peligro

Debe contarse.
Y es el momento.
Porque la realidad que conoces corre peligro.
Los Eraser están a punto de conseguirlo. Por primera vez en siglos, están a un paso de la victoria. Los Guardianes lo sienten. Eterium se debilita. El ORUM late cada vez con menos fuerza. Y si nadie comprende lo que realmente está ocurriendo… pronto será demasiado tarde.
Pero empecemos por el principio.
Porque toda historia que merezca ser llamada como tal tiene un principio.
Y este es el principio.
Antes de los Guardianes.
Antes del ORUM.
Antes incluso del Valle de Andorra.
Existía otro plano.
No estaba arriba ni abajo.
No era cielo ni inframundo.
No pertenecía al mundo físico.
Era pensamiento puro.
Lo llamaban Eterium.
Allí nacían las historias antes de ser contadas. Las criaturas fantásticas existían antes de ser dibujadas. Los universos aguardaban antes de ser escritos. Era el lugar donde toda imaginación humana tenía su origen.
Los antiguos Guardianes entendían algo que nuestra civilización olvidó hace mucho tiempo:
La imaginación no es una evasión.
Es una fuerza capaz de alterar la realidad.
Cada sueño extraño.
Cada héroe inventado.
Cada criatura imposible.
Cada saga que alguna vez emocionó a la humanidad…
Proviene de Eterium.
Tu mente no crea sola.
Conecta.
Cuando los Seres de la Imaginación comprendieron que la humanidad empezaba a perder esa conexión, dejaron una llave en nuestro plano.
No un arma.
No un libro sagrado.
No una profecía.
Un símbolo.
El ORUM.
Un triángulo incompleto tallado en piedra, atravesado por cadenas doradas invisibles y una flor central de seis pétalos. Una estructura imposible capaz de conectar ambos mundos.
Pero el ORUM jamás podía activarse por una sola persona.
Necesitaba algo mucho más poderoso:
La imaginación colectiva.
Miles de mentes soñando al mismo tiempo.
Miles de personas vibrando juntas.
Creando. Jugando. Sintiendo.
Por eso nacieron los Guardianes.
Y por eso también nació el enemigo.
Su nombre era Kael Viremont.
El discípulo más brillante de la Orden.
Pero donde otros veían creatividad, él veía caos. Donde otros encontraban emoción, él veía debilidad. Kael creía que la imaginación era el origen del sufrimiento humano.
Quería controlarla.
Intentó activar el ORUM mediante lógica, cálculo y perfección matemática. Pero fracasó. Porque el ORUM no responde a la mente fría.
Responde al alma que todavía sabe soñar.
Y fue entonces cuando Kael comprendió algo aterrador:
Si no podía controlar la imaginación… podía destruir aquello que la alimentaba.
Así nacieron los Eraser.
Los Olvidadores, Moradores del Vacío.

Muchos creen que el gran conflicto se libra con armas.
No entienden nada.
Los Eraser no quieren destruir ciudades. Quieren algo mucho peor: un mundo incapaz de imaginar.
Por eso saturaron la realidad con ruido constante. Historias vacías. Contenido rápido. Distracción infinita. Fantasía superficial sin emoción auténtica.
Porque cuando todo parece fantástico… nada lo es realmente.
Y si la humanidad deja de imaginar con intensidad…
Eterium desaparece.
Aquí es donde debes entender la verdad que nadie fuera de la Orden conoce.
Los Frikiing Days Andorra jamás fueron solo un evento.
Fueron una tapadera.
Una Congregación.
El ritual moderno creado por los Guardianes para reunir a miles de portadores del ADN FREAK sin despertar sospechas.
Cada cosplay.
Cada partida.
Cada conversación sobre anime, videojuegos o fantasía.
Cada artista.
Cada fan emocionado.
Genera energía.
Y cuando suficientes Real Freaks se reúnen en un mismo lugar… el ORUM despierta.
Las cadenas invisibles vuelven a latir.
Eterium respira otra vez.
Pero este año es distinto.
Los Guardianes lo saben.
Los Eraser están más cerca que nunca. Han aprendido a infiltrarse en las redes, en las narrativas, en los algoritmos, en el entretenimiento vacío. Ya no atacan desde las sombras.
Ahora atacan desde dentro de la atención humana.
Y si algún día la Congregación falla… si no se reúne suficiente imaginación colectiva… la conexión con Eterium podría cerrarse para siempre.
Ese día, el mundo seguirá funcionando.
La gente irá a trabajar.
Las pantallas seguirán encendidas.
Las ciudades seguirán en pie.
Pero algo habrá muerto.
La capacidad humana de soñar.
Y entonces los Eraser habrán vencido.